En este tipo de partidos, tan cerrados, tan vedados en cuanto al cómo y con más efectividad en las defensas que en los ataques, el cómo sea se instituye como mensaje directo y concreto. Así lo encaró Estudiantes, que nos está acostumbrando a golpear en los momentos justos y que aunque no lo justificó mediante todo su esplendor, le alcanzó para muñequear todo el segundo tiempo y derrotar al durísimo Nacional de Uruguay.Nacional se plantaba e incomodaba la estructura del Pincha, con Moralez y Arismendi alternándose para seguir a Verón y también para achicarle el margen de movilidad a la Gata Fernández. Por las bandas parecía desarmonizarse la paridad en el campo. Vivo la Bruja, primerió al retroceso botija y lanzó rápido un tiro libre para que el Chino Benítez desbordara a Romero y, astuto como es, potenciara su preciso cambio de frente, devenido en centro para que Galván apareciera como un rayo por el palo opuesto y se anticipara a propios y extraños. Estudiantes primeriaba desde temprano en un partido bravo.
Schiavi se comía al Cacique Medina a puro anticipo, y los volantes externos aprovechaban las espaldas de la línea media del conjunto charrúa, que se mostraba como una sombra de lo que fue y muy lejos de lo que puede ser, se encontraba rajado sin poder encontrar juego asociado en los volantes, y una desconexión y aislamiento con Medina y Vizcaysacú.
Con el correr de los minutos, los de Sabela se fueron afianzando en un solo bloque, compactándose para no permitir espacios en los costados, con el juego de Lodeiro diluido e intrascendente, y la poca contribución a la serenidad y a la calma del Ojota Moralez. Tras la salida de Verón por lesión, Benítez asumió la carga del juego y la función de transportista del balón. Pero esto le generaba más concesiones a Diego Arismendi, que patrullaba muy de cerca de la brujita y que, ante su ausencia se preocupaba más por el armado del juego. El bolsiyudo rebotaba mucho mejor tras el descanso, mejor afirmado en el campo y con mayor calidad.
Todo se hizo más trabado, más luchado, con poca aprehensión por utilizar adecuadamente la globa, y no revolearla sin ninguna razón a cualquier sitio. Estudiantes se conformó con la mínima ventaja y Nacional no supo como desatarse de la solidez rival y tampoco encontró entre sus anaqueles, los elementos como para emparejar el tanteador.
Por la solidez de su defensa, por el valioso aporte de los volantes y delanteros en pos de los colectivo, y porque la Libertadores en sí le genera un plus extra a esta institución, Estudiantes metió primera y se adelantó al Bolso en esta carrera por llegar a final. El propósito es claro, cómo sea.



